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¿Te acuerdas dónde estabas tal día como hoy?

¿Te acuerdas dónde estabas tal día como hoy?

11/09/2019

Hoy, después de 18 años, la Zona Cero de Nueva York vuelve a vibrar gracias al increible trabajo de reconstrucción que, aún a día de hoy, sigue en ejecución.

Pasear por el WTC de Manhattan es recordar y admirar. Recordar a todas y cada una de las víctimas del fatal atentado del 11S, y admirar la grandeza de los edificios que se han erigido en el lugar. Eso sin duda fue lo que buscaba el renombrado arquitecto Daniel Libeskind cuando en 2002 le fue entregada la batuta del Masterplan del WTC.

Espacios para recordar y reflexionar

Sin lugar a dudas, el proyecto Reflecting Absence de Michael Arad and Peter Walker, es el más intenso. Consiste en dos fuentes que ocupan exactamente el espacio en las que las Torres Gemelas se encontraban, en los bordes de las mismas se puede leer todos los nombres de las víctimas, acompañados de flores y banderas estadounidenses colocadas por los propios visitantes. Por la noche, las fuentes se iluminan con focos que envían la luz al cielo. Es particularmente emotivo ver la imagen desde cierta distancia ya que evocan la ausencia de ambas torres.

El estudio noruego Snøhetta junto con Davis Brody Bond también quisieron dejar su impronta con el Memorial Museum, espacio en el que se guardan restos de las Torres Gemelas, explicando qué pasó aquel día, recursos multimedia con testigos y familiares de los ausentes.

Espacios para admirar

El complejo del nuevo WTC en sí, ya es digno de admirar a simple vista, el visitante se siente pequeño entre tanto rascacielo.

Hoy, el cielo de Mahattan lo corona el One WTC, rascacielos firmado por David Childs de Skidmore, Owings and Merrill. Esta gran estructura de cristal y acero alberga oficinas, pero además un observatorio 360 grados de la Gran Manzana, donde además nos cuentan la historia de la creación de la ciudad y muchas más experiencias.

Al One WTC lo acompañan además el 3 WTC, 4 WTC, 5 WTC, 7 WTC y el Fiterman Hall, en su mayoría dedicados a oficinas y uso residencial.

Por último, seguramente nos llame la atención una gran estructura blanca que evoca una paloma de la paz comenzando a volar desde la palma de una mano. Es The Oculus, la magistral entrada de la megaestación subterránea donde confluyen varias líneas de metro y el PATH, el tren de Nueva Jersey. Firmada por el arquitecto español Santigo Calatrava, incluye un gran centro comercial de la marca Westfield entre otros atractivos.

El renacimiento del WTC es un claro ejemplo de superación tanto a nivel arquitectónico, como de ejecución. La ciudad de Nueva York, Estados Unidos en conjunto, miran con convicción al futuro.